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Zapatero defiende la congelación de pensiones y el recorte salarial para evitar "reducir prestaciones sociales"

jueves, 15 de julio de 2010

​Alerta del peligro del endeudamiento privado​

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó este miércoles que si el Ejecutivo no llega a congelar las pensiones y a recortar el salario de los empleados públicos, habría sido necesario reducir las prestaciones sociales.

En su intervención en el Debate sobre el Estado de la Nación, Zapatero aseguró que el Gobierno "congeló las pensiones para no reducirlas" y "redujó los salarios públicos para no recortar prestaciones sociales a otros ciudadanos".

En su opinión, estas medidas forman parte de una "pauta" para lograr un "reparto equitativo" del esfuerzo para superar la crisis, y anunció que estos sacrificios "tendrán otras manifestaciones en el proyecto de presupuestos para 2011".

Zapatero, defendió que el esfuerzo que supone el recorte del gasto público debe ser "colectivo" y debe ir acompañado de "equidad y de justicia en su reparto".

Asimismo, el jefe del Ejecutivo afirmó que la situación de la crisis "ha cambiado" y que, frente a un primer momento en el que fueron necesarias las políticas públicas para "contener la recesión", en la actualidad "la prioridad es mantener a rajatable el compromiso con la reducción del déficit y la austeridad".

Por esta razón, aseguró que el Gobierno culminará "con determinación" el programa de reformas puesto en marcha.

Así, avanzó que el Ejecutivo "corregirá cualquier desviación" que se produzca respecto de los objetivos de consolidación fiscal "en cuanto el riesgo sea detectado".

Zapatero destacó la importancia de lograr "estabilidad en los mercados", ya que es de ellos "donde obtenemos financiación para nuestra deuda".  En este sentido, reiteró que el Gobierno "cumplirá estrictamente" sus compromisos de reducción del déficit.

El presidente del Gobierno apuntó que la "fuerte inestabilidad" que se desencadenó en los mercados de la deuda soberana a raíz del rescate de Grecia, llevó a la Unión Europea a acordar una reducción "más rápida" de los déficit de los países.

Según Zapatero, fue en ese momento cuando el Gobierno "decidió atender de inmediato esa llamada" y "lo hicimos porque España se encuentra entre los estados a los que la inestabilidad afecta más en este momento".

El presidente indicó que esta decisión no se tomó "por nuestro nivel de deuda pública, que sigue siendo comparativamente bajo"; ni por "la situación de nuestro sistema financiero, que ha demostrado una considerable fortaleza"; sino porque "nuestro déficit es alto y, sobre todo, porque lo sigue siendo el endeudamiento privado".

En este sentido, Zapatero se felicitó de que España haya sido uno de los primeros países en aprobar "nuevos recortes drásticos" para tratar de reducir el déficit por debajo del 6% en 2011.

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