Comunicacion

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La mancha de una sanción no es buena para la empresa

lunes, 12 de julio de 2010

​Entrevista a Alfonso Fidalgo​

Su objetivo es informar y concienciar a las empresas de más de cincuenta trabajadores del cumplimiento de la Lismi para el 2% de reserva de empleo para personas discapacitadas, el 5% si es en la administración.

¿Cuál es el objetivo en de Fundosa?

Asesoramos a las empresas para que contraten discapacitados y que si no pueden se acojan a las medidas alternativas con 32 filiales que tenemos, que son centros especiales de empleo. La Fundación Once y Fundosa desarrollan labores de contratación y formación a trabajadores con discapacidad para que se incorporen al mercado laboral.

Lleva en el departamento desde febrero, ¿ha llegado en el peor momento por la crisis?

Estuve cuatro años como director de la Once en León. Hicimos un trabajo profundo en la divulgación de la labor de la Once. Mi trabajo ahora, además de sensibilizar a las empresas y conciencierlas de la necesidad de cumplir con la Lismi. Queremos transmitir a las empresas garatías porque nosotros, como proveedores, podemos competir con cualquier otro proveedor. Las empresas, cuando tienen un recorte de plantilla, hay menos sitio para el discapacitado. Pero hay que enfrentarse a la crisis, no vamos a rendirnos. Yo he tenido proyectos muchos más ambiciosos dentro de la Once, primero con el deporte, luego como director y ahora como gestor comercial.

Si una empresa no cumple, ¿qué medidas toma?

Intentamos convencer con sensibilidad a las empresas para que cumplan, que nosotros no vendemos humo, vendemos un negocio laboral. Son las inspecciones las que se ocupan de las sanciones. Hay que ser sensible en esa parcela, todos conocemos a algún familiar con discapacidad. Fundosa pone a disposición de las empresas una bolsa de empleo en función del tipo de discapacitado quieran contratar. Nosotros formamos a los trabajadores. Las empresas pueden entrevistar a los discapacitados sin coste, el servicio es gratuito, igual que el asesoramiento.

¿Cómo seleccionan a las empresas a las que visitan?

Mantenemos el contacto con las que ya trabajamos y, al azar, nos dirigimos a todas las que tienen más de cincuenta trabajadores. Siempre nos reciben, hacemos un trabajo de campo.

¿Cuál es la dificultad que os manifiestan las empresas para contratar a personas con discapacidad?

Depende de las empresas, a lo que se dediquen. Es complicado encontrar, por ejemplo, ingenieros. La mayor dificultad actual es la económica. Las empresas nos dicen que no tiene claro su futuro y el mantenimiento de empleo. En la contratación directa, nos piden puestos muy específicos.

¿Las empresas se arriesgan a la sanción y prefieren no cumplir la Lismi?

”Cuando tienen una inspección nos llaman con prisas. Nosotros trabajamos como hacienda, con doce meses para atrás y hacemos el cálculo que marcha la Lismi del gasto en medidas alternativas equiparable a cada trabajador contratado. Es bueno que todo se haga con tranquilidad y con convencimiento. Las sanciones no son buenas hoy en día que se cuida tanto la responsabilidad social y el gasto responsable. Una mancha de una sanción no es buena para acudir a un concurso público, que piden el cumplimiento de la Lismi.

¿Cómo se portan las empresas de Castilla y León y de León?

Muy bien. Junto a Ignacio Redondo, llevo las comunidades de Madrid y Castilla y León. De momento estamos empezando, sembrando con asesoramiento porque había muy poquito. Hay que tener en cuenta que la comunidad soporta la crisis y no tiene muchas empresas grandes.

¿El grado de cumplimento es alto, bajo o mediando?

Estamos empezando. Hay que darle tiempo a las cosas.

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