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La igualdad, a examen

martes, 26 de enero de 2016

​​Distintas expertas analizan la situación actual de la mujer con discapacidad​​

Examinamos la igualdad desde el Observatorio de Igualdad de Oportunidades de la ONCE y su Fundación, un órgano, sin duda, "ejemplarizante" para todas las demás entidades del movimiento asociativo de la discapacidad e incluso más allá de este tejido. Nació en 2009, para promover, redundemos, la igualdad de trato entre mujeres afiliadas y hombres afiliados de la ONCE. A día de hoy, sus competencias, generosamente, se han extendido, y todas las mujeres trabajadoras de la organización y su Fundación, tengan discapacidad o no, quedan amparadas bajo este órgano.

Para analizar y examinar la estrategia en materia de políticas de igualdad del Observatorio de Igualdad de Oportunidades de la ONCE y su Fundación (en adelante Observatorio), 'cermi.es semanal' ha contado con las voces y el criterio de tres mujeres que ostentan en la actualidad cargos directivos en diferentes entidades estatales de la discapacidad: la presidenta actual del Observatorio, Patricia Sanz, también vicepresidenta segunda de Políticas Sociales e Igualdad del Consejo General de la ONCE; la vocal en representación del Cermi del Observatorio y directora de esta última entidad, Pilar Villarino, y, por último, la secretaria general de la Fundación ONCE y vocal del Observatorio en representación de la Fundación ONCE para la Cooperación e Inclusión Social de las Personas con Discapacidad, Teresa Palahí.

RETROSPECTIVA

El Observatorio tiene una historia "cortita, pero importante", según refiere su actual presidenta Patricia Sanz. El primer mandato, de 2007 a 2011, con Yolanda Martín a la cabeza, supuso poner en marcha el proyecto y hablar de la igualdad "para que fuera calando no sólo a nivel laboral sino a todos los niveles, además de buscar la forma para homogeneizar actuaciones en las distintas áreas". El segundo, liderado por Teresa Palahí, desde el 2001 al 14, consigue repercutir externamente y "contar hacia el exterior de la organización qué es la igualdad desde el punto de vista de la ONCE, hacerla visible más allá.

Se pensaba entonces en las mujeres afiliadas, y se comenzó a pensar también en las que tenían otro tipo de discapacidad. Además, el Observatorio empezó a estar presente como órgano con otros homólogos, externos, para que se supiera que desde la ONCE también nos preocupábamos y actuábamos en pro de la igualdad de oportunidades y la participación", explica Sanz.

En enero de 2015, entramos en el tercer mandato del Observatorio guiado por Patricia Sanz, quien cuenta que la novedad de este nuevo tiempo es que este órgano para la igualdad "abre sus competencias a todas las trabajadoras de ONCE y su Fundación, con y sin discapacidad".

Esto les permite formar parte de "las comisiones de igualdad existentes, como desarrollo de los convenios colectivos de cada una de nuestras empresas, y comunicarles que además de representar y ocuparnos de nuestras afiliadas, damos el paso claro para representar y ocuparnos de las trabajadoras con cualquier otra discapacidad, y también ahora de las que no tengan discapacidad alguna". Aunque aclara la presidenta que, no obstante, "para nosotros la prioridad de la discapacidad sigue siendo clara".

Esta ampliación de competencias en el Observatorio a todas las mujeres que forman partes de las dos entidades, sean o no mujeres con discapacidad "es un paso más del Observatorio encaminado a convertirlo en el verdadero paraguas de la igualdad de la ONCE y su Fundación", subraya Teresa Palahí respecto a esta novedad en el órgano. "Este hito, sin duda, sigue desbrozando el camino que todavía queda por recorrer".

TECHOS Y TOPES

"A lo largo de la historia han existido y existen factores que han impedido que la mujer con discapacidad ocupe el lugar que le corresponde en las entidades del movimiento asociativo de la discapacidad", relata la secretaria general de Fundación ONCE. 

"Y estas barreras son similares a las que sufren las mujeres sin discapacidad, ya que el rol asumido por las mujeres y hombres con discapacidad no es muy distinto al del resto de mujeres y hombres en general, aunque se trate de un sector de la población", matiza la directiva, "que sabe lo que es vivir situaciones de discriminación y, en teoría, debería estar más cerca de una igualdad de género efectiva, es decir, lejos de cualquier matiz discriminatorio".

"En verdad", lamenta la expresidenta del Observatorio, "la realidad muestra una desigualdad de género en el movimiento asociativo similar a la que se observa en el resto de sociedad".

Para la directora del Cermi​, uno de los obstáculos que frenan la igualdad efectiva dentro y fuera de las entidades de la discapacidad es el hecho de que "seguimos viviendo en una sociedad donde impera un claro enfoque patriarcal que, a veces, se refleja de manera obvia y otras más sutilmente". Para conseguir la plena igualdad, Pilar Villarino recuerda que "hay muchos aspectos por abordar aún", y señala como fundamental el de "potenciar el empoderamiento de las mujeres con discapacidad".

Sanz, por su parte, señala que las principales barreras que nos separan son "las que nos autoimponemos y, por supuesto, que nos hayamos incorporado más tarde al mundo laboral". La presidenta del Observatorio considera muy importante que "seamos nosotras mismas las que luchemos por la igualdad de género" y que "nos creamos capaces". "Tenemos que pelear por un objetivo común y no entre nosotras, ya que, muchas veces", critica, "aunque seguro que cada vez menos, somos las primeras que nos ponemos dificultades. Lo primero que tenemos que hacer es convencernos a nosotras mismas".

La actual presidenta del Observatorio defiende también que "si decimos no a un techo de cristal", no debe tratarse "solo de una frase incorporada a nuestro discurso, sino que realmente nos la tenemos que creer. Y lo mismo opino respecto a la conciliación, por ejemplo. ¡No la vinculemos solo a nosotras, sino a la unidad familiar!", exclama la vicepresidenta de la ONCE, "y que sea dentro de ella donde se decida que concilie el padre o la madre o que conciliemos ambos ¡incluso por semanas! Es importante que nosotras mismas nos creamos que es posible porque, a veces, cuando lo contamos, lo hacemos convencidas, pero cuando tenemos la oportunidad de demostrarlo, nos frenamos a nosotras mismas y eso, muchas veces, hace que vayamos más despacio en lo referente a la igualdad de género".

EL SENTIDO DE INTERIORIZAR

Para conseguir la igualdad, la actual presidenta del Observatorio apuesta con especial énfasis por "mantener muy vivo el discurso de la igualdad tanto interna como externamente". Para Sanz Cameo, las cosas "no solo hay que hacerlas, sino contarlas y explicarlas, y en materia de igualdad aún más". Lo peor, en su opinión, sería que este tema se convirtiera en "una coletilla a la que todos nos acostumbremos" y para que esto no ocurra "hay que ir poniendo ejemplos claros de qué podemos conseguir si todos trabajamos por la igualdad de género, que es de lo que estamos hablando, aunque podríamos hablar de otros tipos de igualdad que nos afectan también por la discapacidad, por ejemplo".

"Y, desde luego, el discurso de género y discapacidad, que internamente conocemos más, debemos explicarlo mucho más todavía fuera de la ONCE y su Fundación porque es totalmente cierto que afecta doblemente".

Por su parte, a juicio de la secretaria general de la Fundación ONCE, para seguir avanzando en favor de la igualdad desde el Observatorio "debemos profundizar en algunas herramientas con las que ya contamos como es el Informe Anual, en el sentido de poder descender al análisis de la situación de aquellas mujeres en las que coincide no sólo la circunstancia de ser mujer y tener discapacidad, sino otros factores y/o indicadores como son la edad, el ámbito en el que se reside, acceso a las tecnologías, los recursos económicos, circunstancias sociales, etc".

Insiste la presidenta del Observatorio en que "nunca deberíamos de dejar de trabajar por la igualdad de género" y en que, con ejemplos, mantengamos vivo en la calle el discurso de la igualdad porque "aunque se consiguiera descartar un día la desigualdad en la sociedad, si nos acabamos relajando, nuestra propia tendencia nos llevará a momentos anteriores". En este sentido, Sanz Cameo opina que incluso podríamos retroceder en este aspecto "si dejamos de hablar de ello, de hacer seguimiento y de sensibilizar, así como de provocar que nuestro discurso se interiorice".

Las mujeres con discapacidad, para la directora del Cermi, "se enfrentan a situaciones de múltiple discriminación" y es por ello que "la interseccionalidad de género y discapacidad implica abordar la estrategia de igualdad y defensa de la mujer con discapacidad desde diferentes ángulos". De hecho, sostiene Villarino, "el Observatorio de Igualdad de Oportunidades de la ONCE y su Fundación apoya la estrategia del Cermi hacia toda la diversidad que representa la discapacidad, dentro de la se tiene presente la de las mujeres en una situación de mayor vulnerabilidad".

LUENGO RECORRIDO

Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y del Observatorio sobre Discapacidad y Mercado de Trabajo (Odismet) como referente estadístico de la situación de las personas con discapacidad en el mercado de trabajo muestran, según Teresa Palahí, "que la mujer con discapacidad sigue estando muy lejos de la igualdad real y efectiva, tanto si lo comparamos con datos de mujeres en general como si lo comparamos con datos relativos a los hombres con discapacidad". 

"Estas diferencias observadas en el empleo, por lo que se refiere a tasa de actividad, ocupación y nivel salarial", apuntala, "son extrapolables al resto de ámbitos sociales".

La directiva de Fundación ONCE responsabiliza al Cermi estatal, a través de la Fundación Cermi Mujeres, "constituida en 2014 y cuyo objetivo fundamental es favorecer las condiciones para que las mujeres y niñas con discapacidad, así como las mujeres y madres asistentes de personas con discapacidad, puedan disfrutar plenamente y en igualdad de condiciones de todos los derechos humanos y libertades fundamentales", según se detiene a remarcar Palahí, de ser el demiurgo de la apertura de "un camino que, sin duda, va a suponer un impulso muy importante para los Cermis autonómicos a la hora de implementar políticas en favor de las mujeres y niñas con discapacidad en los distintos territorios". 

La vicepresidenta de la ONCE también señala a la Fundación Cermi Mujeres como un hito importantísimo para las mujeres y niñas con discapacidad porque "obliga a realizar un trabajo más sistematizado y continuo y, además, provoca determinados momentos de coincidencia".

"Seguramente, a partir de la creación de esta fundación, haya más organizaciones de la discapacidad que se planteen un observatorio o un órgano parecido, aunque cada una, ciertamente, tiene unas dimensiones, unos recursos económicos y humanos, y unas prioridades. Nosotros, afortunadamente, podemos dedicar esfuerzos a la igualdad de oportunidades y lo vamos a hacer haya o no un Cermi, que ojalá lo haya siempre, dentro de nuestro propio plan de actuación".

Como balance, Sanz da por cierto que la ONCE y su Fundación han dado "pasos de verdad y muy importantes" en cuanto a igualdad se refiere. Y lo justifica mencionando que, en su caso, "por suerte, no hay diferencia salarial entre hombres y mujeres sino que el salario depende del puesto que ocupes. No solo damos por hecho que tiene que ser así, es que es así. Pero esto no ocurre en todas las empresas y hay que contarlo porque muchos están a mitad de camino. En ONCE y su Fundación tenemos un camino avanzado, aunque no nos debamos conformar".

De hecho, rubrica Sanz, en estas dos entidades "cada vez más, pensamos en personas para ocupar puestos, sean de gestión o de representación, en requisitos que tienen que tener las personas para ocupar áreas determinadas. Nos lo creemos cada vez más y lo ejercitamos en el día a día".

Por su parte, Palahí, aunque reconoce que "es evidente que en los últimos años se han producido avances reales gracias al empoderamiento de las mujeres con discapacidad", vuelve a referir los datos estadísticos del INE y Odismet para constatar que, efectivamente, "queda todavía mucho camino por recorrer" y que, por ello, "se hace necesario poner toda nuestra atención para avanzar", pero, sobre todo, para "impedir retrocesos".

También Villarino, respecto a la situación de igualdad entre hombres y mujeres en la ONCE y su Fundación, cree que "se han hecho avances muy significativos, internamente, en la toma de conciencia hacia los derechos de la mujer y hacia las políticas de igualdad. Del mismo modo, externamente, en la defensa de las mujeres con discapacidad". En el movimiento asociativo de la discapacidad y en la sociedad, "hemos avanzado muchísimo", precisa la directora del Cermi, "pero todavía queda mucho por hacer para que haya una igualdad plena".

Y es que el Observatorio es un órgano que desde la ONCE y su Fundación "nadie se cuestiona. Lo cual ya es mucho", advierte su presidenta, "no está porque toque, sino porque creemos que es necesario que esté. Y además creemos que el paso que hemos dado para trabajar por todas las mujeres con la prioridad de la discapacidad, pero para todas las mujeres, incluyendo también a las trabajadoras. Es algo importante y queremos que tengan un sentimiento de pertenencia a nuestra institución".

No obstante, hay algo que, a día de hoy, no podemos seguir consintiendo para avanzar sin más demora respecto a la igualdad entre hombres y mujeres dentro del movimiento y Teresa Palahí lo expresa con rotundidad: "Como sociedad civil avanzada, lo que no se puede consentir, en ninguna circunstancia, es que se vulnere los derechos humanos de las personas con discapacidad en general y de las mujeres y niñas con discapacidad en particular, máxime teniendo en cuenta la Convención de la ONU en favor de las personas con discapacidad ratificado por España. Esta no sólo debe suponer un despliegue de normas, como se ha venido haciendo, encaminadas a garantizar el ejercicio de estos derechos, sino que, en la práctica, estas normas se apliquen en el día a día".

De ahí la necesidad y la utilidad de órganos como el Observatorio para la Igualdad de Oportunidades de la ONCE y su Fundación que, según cuenta su presidenta actual, "ha conseguido convertirse en el Pepito Grillo de ambas entidades ¡y que no es poco!". "A veces, se reflexionan más las cosas en nuestra casa porque se piensa que cuando llegue esa cuestión al Observatorio, les vamos a pedir explicaciones. Es decir, de alguna forma, la existencia del Observatorio hace que, a veces, se den ciertas circunstancias en la ONCE y su Fundación no por iniciativa propia, sino por dejar de dar explicaciones al Pepito Grillo que es este órgano", relata con cierta hilaridad Sanz.

"Ejercemos de conciencia. En el día a día, hay que actuar desde la igualdad o bien porque te salga proactivamente o bien porque lo tengas que hacer, pero hay que cumplir con unos mínimos, y hoy en día, gracias al Observatorio, nadie lo discute".

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