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El Cermi demanda una participación política, real y efectiva de las mujeres con discapacidad

viernes, 7 de marzo de 2014

​​El 17,3 % de las mujeres con discapacidad se encuentra en situación de pobreza extrema​

El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) ha elaborado un Manifiesto por una Participación Política, Real y Efectiva de las Mujeres con Discapacidad, con motivo del Día Internacional de la Mujer, que se celebra el próximo 8 de marzo.

Según informa Servimedia, el Cermi denuncia que pese a la existencia de tratados internacionales ratificados por España, las mujeres con discapacidad no gozan de sus derechos políticos en igualdad de condiciones con las demás personas, ya que el derecho al voto está negado para muchas de ellas, a las que se incapacita judicialmente perdiendo por tanto su capacidad jurídica y su igualdad ante la ley como medio para logar la práctica de la esterilización forzosa, acto este de violación extrema de sus derechos humanos.

Además, señala el Cermi, este colectivo no participa en la formulación de políticas públicas, ni tampoco en las que les afectan directamente, ni ostentan cargos ejecutivos en la esfera pública y apenas lo hacen en organizaciones no gubernamentales.

Como consecuencia de estas ausencias, afirma el Cermi que la situación de discriminación y exclusión de las mujeres y niñas con discapacidad sigue siendo un problema de primer orden "que exige la adopción de medidas específicas que incidan sobre las causas reales que le dan origen". Así, ofrece como ejemplo el dato de que el 17,3% de las mujeres con discapacidad se encuentra en situación de pobreza extrema, tasa que triplica la de la población española (6,4%).

En este sentido, el Cermi demanda el desarrollo con urgencia de una investigación centrada en la revisión de las incapacitaciones judiciales que afectan al derecho de sufragio de las mujeres con discapacidad, así como la consideración específica de las mujeres y niñas con discapacidad en todas las disposiciones legislativas, políticas e iniciativas en materia de discapacidad o de género, casi inexistentes hasta la fecha presente.

Asimismo, reclama la inclusión de los asuntos específicos de las mujeres y las niñas con discapacidad en las políticas sociales desarrolladas por el Tercer Sector en general y por las organizaciones de la discapacidad en particular, especialmente en lo relativo a la violencia y el abuso, a la maternidad, a los derechos sexuales y reproductivos y al acceso a la justicia, formando para ello a sus profesionales y ofreciendo servicios de atención directa a las mujeres y niñas que lo soliciten.

Otra de las demandas que plantea el Cermi es la incorporación del principio de igualdad entre la mujer y el hombre en la cultura organizacional, los reglamentos, los estatutos y los programas de trabajo de las organizaciones representativas de las personas con discapacidad y sus familias, de forma real y efectiva, asegurando que la dirección, la gestión y la toma de decisiones sea paritaria en todos los niveles.

El Cermi solicita también asegurar la presencia de mujeres con discapacidad en las organizaciones de mujeres, las cuales deben garantizar su plena inclusión y participación, así como la consideración de sus demandas y necesidades, agravadas por los efectos de una discriminación estructural de años de exclusión.

Según asegura el Cermi, es necesario apoyar y fortalecer el establecimiento de organizaciones, redes y grupos integrados, dirigidos y gobernados por mujeres con discapacidad, en la defensa de sus propios intereses colectivos, tal y como ellas mismas los definan, sin perjuicio de su presencia a través de organizaciones mixtas o específicas.

Por otra parte, el Cermi pide que se pongan en valor todas las importantes medidas de accesibilidad y no discriminación hacia las mujeres con discapacidad que contiene la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo, así como su no discriminación en el acceso a la salud sexual y reproductiva; su atención adecuada durante el embarazo, el parto y el puerperio; la formación de profesionales de la salud sobre su situación específica, y la información a la mujer, que corren el riesgo de perderse con la actual revisión legislativa.

Por último, el manifiesto del Cermi reclama la utilización eficaz y eficiente de los instrumentos de financiación de la Unión Europea, y en particular de los Fondos Estructurales, para poner fin a la discriminación de las mujeres y niñas con discapacidad en todos los ámbitos de la vida.

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